viernes, 26 de enero de 2018

Entrevista de perfil a la Sra.Adela, en el asilo Vicente Sotomayor. Autor:Fernando Sellan 5S A2

Testimonio de la Sra. Adela de 65 años de edad, “Son más de 22 años que el asilo se convirtió en mi hogar”


El tiempo se hizo para triunfar y convertirse en una mejor persona, en realidad, envejecer es una de las etapas del ser humano, también significa que hemos vivido y por lo tanto esa experiencia se convierte en sabiduría. Al envejecer nos damos cuenta que hemos adquirido una capacidad de entendimiento que no existe cuando se pasa por la etapa juvenil. 
La Sra. Adela, asegura que lleva 24 años en el asilo llamado “Hogar de Ancianos Vicente Sotomayor”, en Guayaquil. Ella nos comenta un poco de su vida, experiencias, y como se siente al estar en el lugar. 
Adelita, tiene 86 años y se encuenta feliz en el asilo Vicente Sotomayor.

Llegué al asilo hace aproximadamente 24 años; cuando ingresé por primera vez, lo hice por trabajo, empecé cuidando a una señora durante cuatro años, en se tiempo no existía enfermeras, ni doctores dentro del hogar; después que ella falleció, me fui del lugar y empecé a trabajar en Pacifictel, estuve un año como personal de mantenimiento y luego volví al asilo por trabajo, hasta que decidí quedarme. 
Si uno mantiene una vida tranquila, durará muchos años; luego que mi esposo me dejó, decidí ser un ejemplo para mis hijos y hasta el día de hoy estoy orgullosa de aquello. Pensé en muchas veces narrar como ha sido mi vida, ¿Sabe qué es lo raro? Hace poco dije: "Ojalá llegara alguien que me demuestre atención, para poder contarle cosas sobre mi vida", aunque bueno, a veces no recuerdo ciertas cosas, lo que sí sé, es que siempre guardo los lindos y buenos recuerdos. 
Fui padre y madre para mis hijos, siempre les demostré como salir adelante, para que en un futuro sean personas independientes, teniendo un buen ejemplo. Tengo cuatro hijos, (dos hombres y dos mujeres), uno de ellos vive en Quito, el mayor falleció hace 9 meses, la mayor vive en Colombia y mi última hija, está aquí en Guayaquil. Lo bueno es que siempre están pendientes de mí, me llaman para saber cómo me encuentro, se preocupan por mi salud; mi hija menor quiere que me vaya a vivir con ella, pero por el momento sigo prefiriendo el asilo.

Fernando Sellan junto a la señora Adelita 
en el asilo “Vicente Sotomayor"

Cuando decidí ingresar en el asilo, fue por decisión propia; los primeros meses fueron muy difíciles, lloraba, me desesperaba y mientras pasaba el tiempo comprendí que así es la vida, un día estamos y otro no. A pesar que mis hijos me quieren mucho, lo mejor es que los deje vivir con su familia sin causar molestia en sus hogares. Poco a poco me gusto el lugar, solo es cuestión de saber vivir y desde que comprendí todo, decidí quedarme hasta ahora. En fechas importantes como fin de año, navidad siempre paso con mis hijos, lo bueno del hogar de ancianos, es que si nos permiten salir y quedarnos el con nuestros familiares, el tiempo suficiente para nosotras.



Autor: Fernando Sellan 
Curso: 5s A2 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

28/08/2018 VINCULACIÓN  Los estudiantes de la Universidad de Guayaquil, de la carrera de Comunicación Social del 6 to semestre A 3, ...